alzheimer fisioterapia

Fisioterapia y Alzheimer: mover músculos para conectar corazones.

Aprovechando que ayer fue el Día Mundial del Alzheimer, queremos poner en valor el papel de la fisioterapia en esta enfermedad. Ahora más que nunca cuando todos los centros de día de Granada están cerrados y estas personas con menos estimulación de la que necesitarían.

Todos tenemos una historia que contar en torno a la palabra Alzheimer. Ya sea tu abuela, tu tío o tu vecina, seguro que conoces a alguien que la padece o la ha padecido. No es de extrañar, ya que 47 millones de personas en el mundo sufren Alzheimer u otras demencias. Para el 2050 estiman que esta cifra se triplicará… Algo así te deja sin palabra y te envuelve en un halo de tristeza.

Cuando el Alzheimer aparece, familia y los amigos se llenan de dudas sobre cómo acompañar a la persona. No saben qué decir, y muchas veces, no saben qué hacer. Hay una niebla espesa entre ellos y su familiar que los separa y los aleja, de manera lenta y dolorosa

El cerebro funciona a través de sinapsis, pequeños cables que unen ideas, recuerdos, acciones… El problema es que el Alzheimer bloquea estos cables y por eso dejan de enlazar una orden con una acción. Cuando intentamos conectar con nuestro/a familiar recurrimos a un momento del pasado que han vivido utilizando el lenguaje: “te acuerdas de…”. En la mayoría de las ocasiones la conexión verbal a ese recuerdo ya no existe. Pero ¿y si existe otro camino, otro cable que pueda conectar con ese recuerdo? 

Déjame contarte lo que ocurre cuando unes Fisioterapia y Alzheimer. MÁGIA. Cualquiera puede teclear en google estas dos palabras y obtener un sinfín de resultados de objetivos y tratamiento en fisioterapia en las diferentes etapas del Alzheimer. Por eso no vamos a contártelo otra vez. Hoy vamos a hablarte del movimiento como herramienta para conectar.

La fisioterapia en el Alzheimer contribuye a mantener el mayor grado de autonomía física y funcional en cada fase de la enfermedad, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de la persona y su familia.  Pero la fisioterapia es más que eso, va de darle vida a los años. Es un vehículo de conexión muy valioso entre los/as pacientes y su entorno.

En las personas que padecen Alzheimer, la fisioterapia busca el movimiento a través de la función. Bailar, imaginar, imitar… abre un camino de unión para descubrirnos y encontrarnos. No busca respuestas correctas ni incorrectas, sino movimiento que nos ayude a disipar la niebla y poder conectarnos con nuestro paciente/familiar. Eso le va ayudar a mantenerse activo/a, le va a permitir mantener su movilidad y a sentirse conectado/a con el mundo.

Lo mejor de todo es que esta conexión puede reproducirse en casa, a través de cosas sencillas, que hagan crear momentos en los que nuestro abuelo/a, padre/madre, amigo/a… vuelva a conectar con nosotros, con el presente sin pasado, pero lleno de emociones y sentimientos vivos.

¿Sabías que las personas enfermas de Alzheimer recuerdan los sentimientos?

Quizás tu abuelo fue un gran bailarín y al ritmo de pasodobles comenzó a conquistar a tu abuela. Tu padre era un apasionado del mar y sabe perfectamente cómo se mueven las olas o tu amiga era una maestra conocedora de un sinfín de canciones infantiles (con sus correspondientes coreografías). 

Aquí te dejamos un ejemplo vivo, en el que un hombre que casi no puede hablar, conecta con su esposa mediante el baile.

alzheimer fisioterapia
pincha en la imagen para ver el vídeo entero, ¡merece la pena! =)

Las posibilidades son infinitas así que, comienza a conectar con ellos y crear momentos llenos de movimiento, sonrisas y felicidad.

Hipopresivos en Granada o en cualquier parte

Los hipopresivos están de moda, pero ¿qué son realmente los hipopresivos? ¿cómo se realizan? ¿están indicados para mi? ¿dónde hacer hipopresivos en Granada

Para contestar a todas esas preguntas voy a compartir con vosotr@s la historia de J. Una mujer de 68 años que llegó a la clínica después de unos meses buscando dónde realizar hipopresivos en Granada, ya que su ginecóloga le había aconsejado que los practicara como tratamiento complementario a su prolapso.

J. hizo bien eligiendo un centro donde los grupos son reducidos y la actividad está dirigida por fisioterapeutas, ya que su objetivo era principalmente terapeútico. 

Tras realizar una primera sesión en la que J. me contó todos los detalles de su problema de suelo pélvico y en la que hicimos una valoración global de su postura, diafragma, abdomen y suelo pélvico.

No tenía ninguna contraindicación, así que era candidata a entrar en un grupo de hipopresivos

Pero claro, ella nunca había hecho hipopresivos. Le expliqué qué son ejercicios que se realizan con una presión intra-abdominal baja, en ocasiones hasta negativa. Esta bajada de presión se consigue gracias a la postura y la apnea espiratoria, usando como músculo principal el diafragma. Ella me miró y me dijo:

-¡Me parece que todo eso es muy complicado para mi! 

Yo le dije que no era complejo, pero que si tenía que estar bien guiado y corregido para que la técnica fuera efectiva y notara los beneficios.

Acordamos que antes de entrar en un grupo, por muy de principiantes que fuera, debería hacer al menos una clase privada para asegurarnos que controlaba todos los parámetros. 

Después de la sesión inicial de valoración, hicimos una sesión de privada de hipopresivos en la que le enseñé a hacer la apnea espiratoria y las posturas más básicas de esta disciplina.

Una vez las supo realizar, comprobé mediante ecografía que, efectivamente su musculatura profunda se activaba con esta técnica y que la posición de las vísceras en su pelvis cambiaba durante la ejecución de la misma.

Hay veces que esto no ocurre y tenemos que pedir contracción voluntaria o realizar los ejercicios en otras posturas, de ahí la importancia de la valoración individual. 

Unos días después, J. se incorporó al grupo de hipopresivos de nivel básico y su frescura y espontaneidad contagió pronto a sus compañeras. 

A las pocas semanas, me contó que sus amigas le habían preguntado qué estaba haciendo, porque su postura había cambiado, estaba más erguida y “tenía menos barriga”. Verdaderamente, su perímetro abdominal se redujo de manera considerable gracias a la activación de la musculatura profunda. 

Eso es solo lo que se veía por fuera, pero me contó que tenía muchas menos molestias pélvicas relacionadas con su prolapso, lo que más le sorprendió fue que su capacidad pulmonar había aumentado y ahora se cansaba menos en sus actividades diarias. 

A día de hoy, casi 2 años después y con pandemia mundial incluida, sigue siendo una fiel (y divertida) alumna en las clases. 

Tantos son los beneficios que le ofrecen los hipopresivos que durante el confinamiento, además de hacer las clases online por Zoom, realizaba también las clases grabadas que ofrecemos en nuestra plataforma

J. disfrutando de su clase

Si como J, también estás pensando en realizar Hipopresivos en Granada o en cualquier otra parte, esto es lo que deberías tener en cuenta:

  • Tiene contraindicaciones relativas, se pueden realizar pero con adaptaciones en personas con Hipertensión o Embarazadas.
  • Deben estar dirigidas por profesionales especializados/as
  • Si tu objetivo es terapéutico, es recomendable que los guíen fisioterapeutas
  • Realizar siempre una valoración inicial.
  • Mejor en grupos reducidos.

Fisioterapia en Granada: mi historia

Aprovechando que es el Día mundial de la Fisioterapia, voy a contaros mi propia historia de amor con la fisioterapia. Esta historia comienza en Granada.

Pero no comienza con una post adolescente emocionada a las puertas de una facultad, lo hace con una niña de unos 11 años en la UCI del Hospital Materno Infantil. 

Afortunadamente para mi y mi familia, la niña ingresada en la UCI no era yo. Era la hija de una muy buena amiga de mi madre. Su amiga de la carrera. Una casualidad fatal, hizo que con 18 meses, sufriera un daño cerebral severo que la tuvo una gran temporada en aquella UCI. 

Durante esos meses, pasé en esa sala de espera unos cuantos fines de semana y alguno de los días festivos. En ese tiempo, tuve la oportunidad de ver a muchos profesionales trabajar, pero solo una llamó mi atención: la fisioterapeuta. Y decidí que yo de mayor, quería ser fisio. 

Esa decisión marcó toda mi trayectoria académica, porque hacer fisioterapia en Granada, exigía un expediente brillante. Tener una meta me hizo afrontar los (numerosos) baches del camino con ilusión y finalmente, el 2 de Octubre de 2006 fue mi primer día de clase como futura fisioterapeuta. 

El día de mi graduación

Disfruté la carrera como creía que no se podía disfrutar, hubo asignaturas que literalmente, me enamoraron y conforme iban pasando los días, me di cuenta de que había tomado la decisión correcta. 

Tres años después, en junio de 2009 solicité un título que acreditaba que había cumplido mi sueño: ser fisioterapeuta. 

Durante la carrera conocí al que después fue mi socio, y en Noviembre de 2011 abrí las puertas de mi primera clínica. Ygea. 

Empezar con un negocio de Fisioterapia en Granada no fue fácil, el mercado estaba demasiado saturado. Por aquel entonces, el único barrio que no tenía ninguna clínica de fisioterapia era el barrio de la Plaza de Toros. En plena recesión económica, casi sin experiencia y con poco dinero en el bolsillo, decidimos probar suerte. 

¡Hasta me hicieron una entrevista!

La experiencia no fue nada mal. Durante este tiempo confirmé que:

  • La fisioterapia era (y es) mi vocación
  • Granada era mi ciudad
  • Me gusta más el sector privado que el público
  • La fisioterapia de suelo pélvico me encantaba
  •  y que… las medias ni para las mujeres. 

Después de casi 4 años de negocio en común, rompí la relación con el que era mi socio y me lancé al mundo de la fisioterapia en solitario. Ygea cerró sus puertas y Felicidad Rodríguez las abrió en enero de 2016, no si antes casi perder la salud por unas obras que duraron más que las del Escorial. 

Fue a partir de esa fecha cuando verdaderamente sentí que despegaba  Los 4 años de experiencia anterior me respaldaron y me permitieron no cometer los mismos errores que la primera vez. 

Además del trabajo en la clínica, he podido salir fuera y contarle al mundo lo que hago, de la mano del Instituto Andaluz de la Mujer, de Desgranando Ciencia o de otras organizaciones que se han interesado por mi manera de divulgar. Y me lo he pasado en grande. 

Casi sin darme cuenta, llevo ya 9 años de experiencia con la fisioterapia en Granada y ¡los que me quedan! 

En este camino me he cruzado con gente maravillosa y otra menos maravillosa, pero tod@s me han hecho crecer, aprender y madurar de algún modo. Así que doy gracias al destino por ponerlos ahí.

Y sobre todo, estoy agradecida con todas/os las/os pacientes y con mi equipo… porque sin ellos, escribir esta historia no habría sido posible.

Pilates en Granada a través de la red

“El mérito recae exclusivamente en el hombre que se halla en la arena, aquel cuyo rostro está manchado de polvo, sudor y sangre, el que lucha con valentía, el que se equivoca y falla el golpe una y otra vez, porque no hay esfuerzo sin error y sin limitaciones.”

Theodore Roosevelt

Jamás imaginé que esta frase cobrara tanto sentido en mi vida como sucedió el pasado 15 de marzo. Granada, domingo por la mañana. El silencio más ensordecedor que nunca había vivido desde casa. La vida había tirado de freno de mano y nos estampó contra una realidad incierta. Todo estaba cambiando y no sabíamos por cuánto tiempo. ¿Cuándo volvería a dar mis clases de pilates?

Se ha determinado que la vulnerabilidad es, en esencia,  incertidumbre, riesgo y exposición emocional. Nada podría expresar mejor como me sentía. Pero lo mejor de esto es que de ella nace también la innovación, la creatividad y el cambio. De repente algo me “empujó a la arena” a dar un paso al frente y asumir el desafío.

Recuerdo perfectamente como cogí mi móvil y escribí “Feli, no podemos pararnos, tenemos que seguir, tenemos que conectar con nuestros pacientes y alumnos de pilates. Doy gracias al destino de que me cruzara con otra persona de arena y no de grada, de lucha y valor. En cuestión de horas supimos que el pilates en Granada no se iba a detener. Tendría un nuevo formato, un  nuevo medio de conexión, pero un mismo objetivo: Mantenernos unidos.

Iniciamos una nueva forma de trabajar, en la distancia pero más cercanos que nunca. Requirió de un gran esfuerzo por parte de todos, salvar algunas limitaciones y buscar soluciones a los problemas, la App Zoom, empezó a ser parte de nuestro vocabulario. Pero allí estábamos de nuevo, listos para hacer pilates, en Granada o en cualquier parte del mundo. La cita de los martes y los jueves fue esa dosis de calma y felicidad que se volvió adictiva. Sentir la unidad del grupo y vivir la conexión a través de un método que nos ha dado salud física y mental en el momento que más lo necesitábamos.

Nuestras chicas de pilates en casa

Desde aquí quiero dar las gracias a todos los alumn@s que como nosotras dieron un paso adelante y supieron adaptarse a la situación. Gracias por el esfuerzo, la dedicación y el esmero con el que habéis recibido cada una de las clases. El triunfo ha sido posible gracias a que todos hemos luchado juntos.

Pronto volveremos a vernos para poder disfrutar del pilates en Granada, en la clínica o en casa, pero unidos y sin dejar de disfrutar de lo que más nos gusta.

Muchas gracias, ¡nos vemos pronto!

Respiración: el gigante dormido.

¿Quieres saber unos datos curiosos sobre la respiración? Normalmente respiramos unas 21000 veces al día. Con la respiración movemos entre 7200 y 8600 litros de aire cada 24 horas, los 7 días de la semana a lo largo de nuestra vida. Siendo esto tan importante… ¿por qué prestamos tan poca atención a nuestra respiración?

Los músculos respiratorios son esenciales para la vida. Realizan su función contrayéndose rítmicamente  y generan las presiones necesarias para la ventilación durante toda la existencia de la persona. 

La respiración es un proceso de dos fases, una activa, la inspiración, y otra generalmente pasiva, o espiración. Para ello tenemos dos grupos musculares distintos los inspiratorios y los espiratorios. Suele considerarse más importante la función de los músculos inspiratorios ya que su contracción es imprescindible para conseguir la entrada de aire en los pulmones. Entre los músculos inspiratorios destaca el DIAFRAGMA

Vista Superior del Diafragma
Vista superior del diafragma

El diafragma se halla dividido en dos porciones, cuyos orígenes y funciones son tan diferenciados que se ha llegado a proponer que se consideren como músculos distintos. Por un lado, el diafragma costal (anterior y lateral), que actúa como un émbolo y es el responsable directo de generar el gradiente de presión respiratoria. Por otro, el diafragma crural (localización posterior), que fundamentalmente fija las diferentes estructuras para permitir la óptima función de los demás músculos respiratorios. 

Sin embargo, existen otros músculos que actúan auxiliando al diafragma en la función inspiratoria, los intercostales externos y un grupo especial de intercostales internos, denominado paraesternales. Además hay toda una serie de músculos inspiratorios secundarios.

Cuando los músculos inspiratorios se contraen, tienden a aumentar el volumen de la caja torácica, produciéndose un cambio en la presión intrapulmonar que hace que pase el aire. Poco después, los músculos inspiratorios se relajan y se inicia pasivamente la espiración. Sin embargo, existen circunstancias en que es necesario facilitar la salida de aire (esfuerzo, enfermedad pulmonar, tos). En ese momento, el organismo puede recurrir a la contracción de los llamados músculos espiratorios. Fundamentalmente, los de la llamada prensa abdominal (oblicuo externo, oblicuo interno, transverso y recto del abdomen) y los intercostales internos, con excepción de los paraesternales.

La fisioterapia respiratoria en pacientes con enfermedades respiratorias mejora su capacidad ventilatoria y su calidad de vida. Pero también se han investigado los beneficios del entrenamiento de la musculatura inspiratoria en otras poblaciones con resultados interesantes:

  • En poblaciones de edad avanzada se ha demostrado que un programa de entrenamiento de la musculatura inspiratoria durante 8 semanas mejoró su equilibrio dinámico, muy interesante para reducir el riesgo de caídas.
  • En obesos. Se examinó los efectos de 6 semanas de entrenamiento de músculos inspiratorios sobre biomarcadores de salud, función pulmonar y resistencia aeróbica. Los resultados demuestran que el entrenamiento de músculos inspiratorios en eficaz para mejorar la capacidad aeróbica de ejercicio y la fuerza de los músculos inspiratorios 
  • En dolor lumbar. Se analizaron los resultados de un programa de entrenamiento de la musculatura inspiratoria durante 8 semanas, 7 días a la semana, dos veces al día.  Los autores concluyeron que el entrenamiento de los músculos respiratorios mejora la función respiratoria, incrementa la actividad muscular del core y reduce la intensidad del dolor lumbar en atletas
  • En ciclistas y atletas. Se demostrado cómo un correcto plan de entrenamiento de los músculos respiratorios aumenta la fuerza, la capacidad de resistencia de dicha musculatura y el rendimiento deportivo.

Ante estos resultados adquiere mayor importancia que incluyamos en nuestros entrenamientos la respiración. Sin duda, se trata de un GIGANTE DORMIDO al que hasta hace poco no se le está dando la importancia que tiene.

Aunque podemos encontrar en el mercado diferentes dispositivos para el entrenamiento de la musculatura inspiratoria como este, es preferible acudir a tu fisioterapeuta para que te ayude a establecer un programa de entrenamiento muscular respiratorio  de acuerdo a tus objetivos.

Dolor Crónico. Los 9 Mandamientos para combatirlo.

“Quien sabe de dolor, todo lo sabe”

Dante

¿Qué sabes sobre el dolor crónico o agudo? ¿de dónde viene? ¿a dónde va? Son muchas las preguntas que pueden aparecer en torno a un concepto con el que todos/as interactuamos a diario: el dolor crónico. Parece algo simple, pero solo lo parece. Hay científicos que dedican su carrera a estudiarlo e intentar entenderlo: el origen, la función o los componentes del dolor crónico. Cada día se descubren cosas nuevas sobre el que nos acercan poco a poco a su comprensión.

G. Lorimer Moseley y David S. Butler son dos importantes investigadores del dolor. Han escrito libros muy interesantes que nos ayudan a entender el dolor y sus mecanismos. Para nosotros son libros de referencia que nos encantaría que los pacientes leyeran.

En su último libro Explain Pain Supercharged, recogen lo que para ellos hay 9 ideas que todos tenemos que tener claras sobre el dolor. Pueden que algunas no sean fáciles de entender pero son el primer paso para adquirir nuevos conocimientos.

  1. EL DOLOR SIEMPRE ES REAL. Muchas cosas contribuyen al dolor. Todo dolor es una respuesta a lo que tu cerebro considera una situación de amenaza para tu cuerpo. El dolor puede ser complicado pero siempre es real

2. APRENDE MÁS SOBRE TU DOLOR. comprender el dolor persistente es realmente importante. Sabemos que comprender tu dolor es esencial para que desaparezca.

3 . EL DOLOR NO ES IGUAL AL DAÑO TISULAR.  Todo el dolor es real, no importa que lo esté causando. Lo que sorprende a la mayoría de personas es que puedes sentir dolor cuando no hay daño en los tejidos. Aceptar que probablemente no sea un daño físico el que cause el dolor puede ayudar a que tu dolor desaparezca.

4. EL DOLOR ES IGUAL A PROTECCIÓN. El dolor y el daño tisular no siempre están relacionados. Esto se debe a que el dolor está ahí para darte una información continua sobre el estado de los tejidos de tu cuerpo. Está ahí para protegerlos de cualquier cosa peligrosa. El dolor llama tu atención y la insta a actuar para evitar ese peligro.

5. EL DOLOR DEPENDE DEL CONTEXTO. El propósito del dolor es la protección, razón por la cual el dolor puede ser influenciado y mantenido por cualquier cosa que piense, crea, vea o escuche. Cosas que suceden en tu cuerpo, personas en tu vida ¡Cualquier cosa!

6. DOLOR Y TU PROTECTÓMETRO. Nuestros cerebros son tan inteligentes y tan buenos para protegrernos, que cualquier evidencia que suponga peligro puede aumentar el dolor, y cualquier prueba de seguridad puede rechazarlo. Estas señales de peligro y seguridad pueden esconderse en lugares difíciles de encontrar. Este protectómetro interno monitorea constanmente el equilibrio de estas señales.

7. TU SISTEMA DE DOLOR SOBREPROTECTOR. Sin embargo, a veces se vuelve demasiado celoso. Esto se debe a que todos los sistemas biológicos del cuerpo tienen errores. Entonces, cuanto más tiempo tengamos dolor, más efectivo será el sistema y más protector será el área del cuerpo.

8. VUELVE A ENTRENAR TU SISTEMA DE DOLOR. Así como el sistema del dolor aprendió a ser sobreprotector, puede volverse a entrenar para que funcione gracias a la bioplasticidad. La bioplasticidad es la capacidad de los tejidos corporales y los sistemas de todo el cuerpo para adaptarse a las experiencias de aprendizaje.

9. SER PROACTIVO SOBRE TU DOLOR. Hay pruebas abrumadoras de que los mejores tratamientos para prevenir y superar el dolor persistente implican planificar con anticipación, tomar el control y tener un enfoque a largo plazo. ¡llevará algún tiempo, pero se proactivo y sienta los beneficios!

Es probable que al leer esto algunas ideas sean rechazadas. En ocasiones para aprender hay que desaprender y es una tarea difícil para el cerebro.

No dudes si tienes alguna duda sobre la información de esta entrada en contactar con nosotras por aquí o en la consulta. Estaremos encantadas de hablar sobre ello.

Actividad Física y Fragilidad en Ancianos

La fragilidad es un síndrome caracterizado por una disminución de la reserva biológica y función de múltiples sistemas que ocurre durante el envejecimiento o tras una enfermedad, por el descenso de actividad física.

Esto coloca a las personas en mayor riesgo de consecuencias relacionadas con la salud, como discapacidad, hospitalización y mortalidad. El 21% de los adultos mayores de 65 años presentan signos de fragilidad en España. 

Con los años los adultos mayores van reduciendo su nivel de actividad y aumentando el tiempo sedentario. Les cuesta cada vez más realizar tareas que comprendan un esfuerzo físico y se sienten más cansados, más frágiles

Las personas frágiles muestran síntomas como pérdida de peso, debilidad, cansancio, lentitud en la marcha e inactividad física. Ante estos síntomas es importante determinar el estado físico, mental y nutricional. En función de los resultados podremos clasificar el grado de fragilidad del adulto mayor.

Pero hay buenas noticias, la fragilidad puede ser reversible y prevenida a través del  tratamiento multidisciplinar: médico de atención primaria, nutricionista, psicólogo…

La fisioterapia tiene un papel importante en este proceso de recuperación ya que la actividad física es un tratamiento específico y eficaz para la fragilidad. Los fisioterapeutas podemos ayudar a estos pacientes estableciendo un programa de ejercicios personalizados que comprendan su nivel y sus objetivos, usando como herramienta la actividad física.

Desde casa también podemos empezar a promover el cambio si les dedicamos algo de tiempo a estas personas. Os preguntaréis qué podemos hacer. Tenemos que tener en cuenta en las personas frágiles tres factores fundamentales:

  • El nivel de actividad física. Con 20 minutos cada día de una actividad física de moderada a intensa obtendríamos grandes beneficios para la salud. Las personas frágiles no cumplen este objetivo, sino que además tiende a realizar actividades físicas de un nivel muy bajo de intensidad que es menos exitosa para prevenir o revertir la fragilidad. Una manera sencilla de determinar el nivel de actividad de nuestros mayores, es anotar el número de minutos de actividad física y cuántos días a la semana lo realiza. Para ello son de gran ayuda las pulseras de actividad

“¿Cuántos minutos de actividad física? ¿Cuántos días a la semana?”

  • El sedentarismo en los adultos mayores es más del 50% del tiempo que pasan despiertos y aumenta al 70% en las personas frágiles. La duración de los episodios de sedentarismo es un factor determinante en el grado de fragilidad.
  • Las razones por las que no alcanzan los niveles de actividad física y su disposición para mejorar marcan el inicio de la recuperación y los objetivos que nos tenemos que establecer. Personas mayores que tienen miedo, entorno social no favorable, la negación a la actividad… presentan más dificultades para combatir la fragilidad.

En función de los factores descritos ten en cuenta las siguientes ideas qué pueden iniciar el cambio:

Educar sobre los beneficios del ejercicio ayudarán a comprender la importancia de volverse más activos en la medida de lo posible y motivarán a la persona a realizar cambios en su rutina diaria

Promover la actividad física sin abrumar. Puedes ayudarle a establecer pequeños objetivos reales de actividad física que puedan realizar con seguridad dentro de su entorno. 

Reducir el número de episodios de sedentarismo y/o disminuir la duración de ellos es otro modo de comenzar a cambiar.

Una forma muy simple de motivar y lograr cambios es sumar minutos o pasos. En este sentido las nuevas tecnologías nos pueden ayudar a ver la progresión y, sin darnos cuenta, sentir los beneficios de esa actividad. En el mercado podemos encontrar las ya famosas pulseras de actividad, los cuentapasos o el pedalier

No hay que rendirse, como J.H. Pilates dijo  “Roma no fue construida en una hora. Por lo que paciencia y persistencia son cualidades imprescindibles en el logro de cualquier esfuerzo que merezca la pena”.

J.H Pilates

En Enero me apunto al gimnasio: tres consejos para no fracasar

Después las navidades llegaron los buenos propósitos, entre ellos, “voy hacer más ejercicio”. Estás totalmente decidido/a y te vas a apuntar al gimnasio. Nada más darte el horario todas las clases te parecerán interesantes por lo que vas a ir todos los días:“No falto ni uno”.

Aquí van tres consejos para no fracasar y alcanzar tus objetivos:

  1. Si llevas el mes de diciembre sin hacer deporte o incluso algún mes más deberías tomártelo con calma, Roma no se hizo en un día. Tenemos que plantearnos de dónde partimos y a dónde queremos ir para obtener éxito. Un plan de trabajo real que tenga en cuenta nuestro nivel, los días que podemos entrenar y los días que debemos dejar de recuperación. Imagina que llevas un día entero sin comer y entras en un buffet libre, es probable que el hambre te haga comer mucho y eso te provoque una indigestión. Pues igual sucede con el ejercicio. Al principio, escucha tu cuerpo.
  2. Si estás saliendo de una fase de dolor o tienes enfermedades que te causan dudas sobre qué deporte hacer o cómo iniciarlo, no dudes en buscar ayuda de tu fisioterapeuta. El/ella sabrá ayudarte y orientarte para acondicionar tu cuerpo y poder incorporarte como uno más a la actividad física que elijas.
  3. No te vengas abajo y pases del todo a la nada. Es tentador saltarse alguna semana el plan de entrenamiento, pero no lo alargues con excusas porque es probable que después de unos días no vuelvas a ir al gimnasio, aunque lo sigues pagando, porque estas seguro de que en algún momento de tu vida volverás… Buscar el equilibrio entre el tiempo de trabajo, vida social, vida familiar…es difícil, pero no imposible. 

No desistas y se perseverante. Cuando me preguntáis que deporte debéis hacer siempre os digo lo mismo, el que más te guste y más te motive para ir  (sin ser una locura, claro está). A veces cuesta encontrar cual es nuestro deporte que nos aporta el mayor beneficio físico y mental, pero las posibilidades son infinitas, solo es cuestión de probar y probar. Jamás pienses que “definitivamente el ejercicio no es para mí, porque estoy peor” porque el ejercicio es la mejor medicina que le puedes dar a tu cuerpo.

¿Qué me pongo frío o calor?

Oye y ¿para esto, qué es mejor, frío o calor?

Cualquier persona con una lesión

¿Cuántas veces me harán preguntado a lo largo de mi vida profesional? Familiares, amig@s, pacientes. Es una pregunta muy común, ya que es un tema que genera muchas dudas.

Antes de aclarar esta duda universal, es mejor definir un concepto muy importante a la hora de tomar la decisión de aplicar frío o calor: LA INFLAMACIÓN

La inflamación se denomina en medicina con el sufijo –itis, sufijo que encontramos en patologías como la artritis, tendinitis, bursitis, faringitis, conjuntivitis, etc… La forma en la que se manifiesta la inflamación es la siguiente:

Dolor, que aparece por la activación de nociceptores.

Calor,  aumenta la temperatura de la zona inflamada, por la vasodilatación.

Rubor, enrojecimiento de la zona debido también a la vasodilatación.

Tumefacción, formación de edema por aumento del líquido intersticial.

Pérdida o disminución de la función, por la suma del resto de manifestaciones.

Hay una inflamación que es fisiológica y es un mecanismo estupendo para ayudar al cuerpo a recuperarse, por lo tanto no es recomendable eliminarla. El problema viene cuando este mecanismo se exacerba y se expande por los tejidos.

“Se me puso el pie como una bota”

¿te suena esta frase?

Esto si es un problema, ya que se genera una hipoxia (falta de oxígeno) en los tejidos de alrededor, que están sanos y no deberían sufrir innecesariamente.

Pongamos como ejemplo el tejido nervioso. A los nervios no le sienta nada bien esa falta de oxígeno. Un edema cercano al nervio, puede llegar a comprimirlo y generar una serie de síntomas molestos y dolorosos o incluso provocar una lesión en el mismo. 

Al contrario de como mucha gente piensa, la aplicación de frío en la zona inflamada no “elimina” ninguna inflamación, pero si que ayuda a disminuir esa hipoxia secundaria y por lo tanto con el frío limitamos esa expansión de la inflamación a los tejidos de alrededor de la lesión.

Por lo tanto, ante una caída, traumatismo, esguince, tendinitis…aplicar frío es la mejor opción, excepto si el traumatismo a ocurrido en la columna vertebral (cervicales, lumbares…) porque la sensación de frío no es agradable y puede generar más tensión y rigidez en la zona.

¿Cómo aplicar frío en una lesión?

  • Procura que sea dentro de las primeras 48h.
  • Unos 10 min seguidos
  • Puedes usar bolsa de gel frío, guisantes, hielo…pero procura que no sea directamente sobre la piel porque puede quemarte.
  • Deja por lo menos una hora entre aplicación y aplicación.

Entonces, ¿para qué esta indicado el calor?

El calor aumenta el flujo sanguíneo, genera una sensación agradable, reduce el dolor y te permite moverte mejor.

Melzack&Wall desarrollaron, ya en 1965 la Teoría de la Compuerta que resumiendo, viene a decir que estímulos no dolorosos, en nuestro caso un estímulo térmico como el calor cierra la “puerta” al estímulo doloroso para que no viaje al cerebro. Es algo así como que el calor pasa antes por la puerta que a hacia tu cerebro y la bloquea para que no pase nadie más.  

Así que usaremos el calor en las zonas dolorosas en las que no encontramos inflamación: una contractura, una sobrecarga, una articulación con artrosis…

¿Cómo aplicar calor?

  • Debe ser un calor seco
  • No sobrepasar los 50º
  • Mantener unos 20 minutos y retirar.
  • Dejar pasar al menos 2h entre aplicaciones.

Es muy importante que respetes el tiempo de mantenimiento, pues no es raro encontrar quemaduras por la exposición prolongada al calor, aunque este no sea extremo.

Así que  sentido común ante todo e información.

Si ayer estaba bien, ¿por qué ahora tengo dolor?

Si yo estaba bien… ¿por qué ahora tengo dolor? Seguro que algunos nos sentimos identificamos con esa frase porque en algún momento de nuestra vida la hemos pensado.

¿por qué tengo dolor?

Tu vida es una rutina diaria: te levantas a la misma hora, te vas a trabajar, vuelves, haces las tareas del hogar… un continuo de tareas que hacemos sin ser conscientes de nuestro cuerpo (se agacha, se levante, sube un brazo, coge peso…).

Hasta que un día comienza un dolor (cuello, hombro, lumbar…) que nos llama la atención con cierta frecuencia dentro de algunas de nuestras tareas. Es cuando comienzas a pensar que has podido hacer para producir ese cambio y no encuentras respuesta. -“Pero si yo estaba bien, he realizado lo de siempre, no ha cambiado nada, por qué ahora tengo dolor?”– Piensas

Nuestro cuerpo posee unas capacidades físicas básicas: fuerza, resistencia, velocidad y flexibilidad, cada uno las suyas, que fluctúan a lo largo de nuestra vida. En algunas ocasiones se elevan, por ejemplo, cuando realizamos durante un tiempo una actividad física o deporte. Pero en otras ocasiones se ven mermadas por motivos como el envejecimiento, el estilo de vida sedentario, el estrés… 

Cada día sometemos al cuerpo a una serie de actividades como trabajar, limpiar, correr detrás del autobús o subir la compra que ponen a prueba a nuestro cuerpo. Estas demandas físicas la mayor parte del tiempo son menores o iguales a nuestras capacidades por lo que podemos asumirlas y nos sentimos bien, sin dolor.

Pero ¿qué pasa si un día en que nuestras capacidades se ven disminuidas o aumentamos nuestras demandas?  En ese momento nuestro cuerpo se ve sobrepasado. Si es un hecho puntual en el tiempo puede que no haya consecuencias. Pero si mantenemos la situación es posible que comiencen a aparecer dolor y lesiones

¿Qué hacemos ahora? Es el momento de tomar las riendas de tu vida y buscar una solución. Quizás comience por pedir ayuda a un profesional de la salud para mejorar tus capacidades físicas o recuperarte de esa lesión. Tu cuerpo necesita ahora que lo cuides y lo pongas apunto para volver a subir tus capacidades.

Por otro lado, piensa que a veces creemos que podemos con todo y empezamos a asumir tareas sin delegar en nadie. Quizás puedas disminuir tus demandas y adecuarlas más a tu estado actual para poder mejorar tu salud. Busca de nuevo el equilibrio entre ambas para recuperarte pronto. 

No debemos olvidar que nuestro primer hogar es nuestro cuerpo. ¿Cuánto tiempo dedicamos  a cuidarlo como cuidamos de nuestra casa? ¿Qué haces para mejorarlo?